La parte de arriba de la vivienda era un trastero y los clientes querían utilizar ese espacio como salón y que se lo amuebláramos. El trastero no estaba acondicionado por lo que hubo que reformarlo completamente. Pusimos aislante en el techo para aislarlo del exterior y ahorrar en calefacción. Pusimos un suelo nuevo, y los puntos de luz necesarios.Una vez hecha la obra empezamos con el proyecto de decoración. Pintamos el módulo saliente donde íbamos a colocar la televisión de color marrón chocolate para destacarlo y darle un toque moderno.
La colocación de todos los enchufes se pensó en obra para que en el resultado final no quedara ningún cable colgando y el resultado fuera perfecto.
Los clientes también querían que les decoráramos el salón así que estudiamos muy bien el estilo que tenían y les ayudamos en su elección.