En este baño se realizó un cambio de bañera por plato de ducha, logrando una mejora notable en comodidad, seguridad y diseño.
El trabajo comenzó con la retirada de la bañera existente y la instalación de un plato de ducha extraplano, colocado a ras de suelo para facilitar el acceso y conseguir una estética más limpia y actual. Se completó la zona con una mampara de ducha corredera de cristal transparente, que mantiene la amplitud visual del espacio.
También se sustituyó la grifería, instalando un nuevo conjunto de ducha funcional y moderno, adaptado a la nueva distribución.
En cuanto a los revestimientos, se alicató únicamente el contorno de la zona de la ducha, utilizando un azulejo tipo ladrillo que aporta textura y personalidad, integrándose perfectamente con el resto del baño, que se mantuvo sin cambios.
El resultado es un baño más práctico, seguro y actualizado, con una intervención eficaz y bien planificada, sin necesidad de una reforma integral.