En este baño se realizó un cambio de bañera por plato de ducha, apostando por materiales de alta calidad y gran durabilidad.
Se retiró la bañera existente y se instaló un plato de ducha de pizarra natural, no sintética ni de resinas, colocado a ras de suelo. Este tipo de material ofrece una superficie antideslizante natural, una estética elegante y una resistencia muy superior al paso del tiempo, además de un acabado único en cada pieza.
La intervención se completó con la instalación de una mampara de cristal y la sustitución de la grifería, adaptándola a la nueva zona de ducha.
En cuanto a los revestimientos, se alicató únicamente el interior de la ducha hasta el techo, respetando el resto del baño, lo que permitió una obra más rápida y limpia sin renunciar a un acabado completamente renovado en la zona de uso.
El resultado es un baño más cómodo, seguro y con un acabado de alta gama, donde el uso de pizarra natural aporta un valor añadido claro tanto en estética como en calidad.