En este baño se realizó una reforma completa, dando como resultado un espacio elegante, actual y muy equilibrado en tonos cálidos y naturales.
La zona de ducha se resolvió con un plato de ducha extraplano blanco, integrado a ras de suelo, y una mampara de cristal a techo con perfilería dorada, un detalle sofisticado que aporta un toque premium y realza la sensación de altura del espacio.
El alicatado combina tonos tierra y beige, con un revestimiento de gran formato en las paredes principales que aporta continuidad y calma visual, y un azulejo decorativo de líneas horizontales en la zona de ducha que añade textura sin romper la armonía cromática del conjunto.
Se instaló un inodoro compacto, ideal para optimizar el espacio y mantener una estética ligera y ordenada. La grifería, en acabado metálico a juego con la mampara, refuerza la coherencia del diseño.
El suelo, en tono madera cálida, aporta contraste y confort, equilibrando perfectamente los colores neutros de las paredes y creando un ambiente acogedor y moderno a la vez.
El resultado es un baño luminoso, elegante y muy bien proporcionado, donde la combinación de beiges, tierras, blancos y detalles dorados consigue un espacio atemporal, funcional y con un claro acabado de alta gama.