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Visto en: Sezam
Claro porque una vez que hayáis decidido el lugar ideal en el que instalarlo, empieza lo divertido: diseñarlo por dentro.
- Echa un vistazo de la ropa, maletas o accesorios que tengas previsto guardar en ese espacio, y encarga un diseño donde se priorice el espacio en función del uso. Un armario exento, no puede evitar un tabique o un techo excesivamente bajo. Uno empotrado puede camuflarlo o incluso aprovechar estos inconvenientes, para encontrar huecos extra en los que guardar bisutería, sombreros y otros complementos pequeños.
Un truco para que se integre de maravilla en el hueco, es elegirlo a juego con la carpintería de tu casa. Así conseguirás un conjunto visualmente más armónico y perfectamente integrado.