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Visto en: Golden Rule
Las prisas nos impiden darnos un baño de vez en cuando pero deberíamos incluirlo en nuestra lista de tareas para el bienestar de cuerpo y mente. Apagar las luces e iluminar el baño con velas tiene un efecto relajante increíble. Lo ideal sería poder estar en silencio durante 30 minutos para que los músculos se relajen y podamos realmente notar los efectos del baño. Después, una ducha rápida de agua fría nos ayudará a recuperar la tensión y la piel se verá muy beneficiada. Utiliza algún aceite corporal suave para hidratar la piel, ya que los poros estarán muy abiertos y será el momento perfecto para la hidratación.