La técnica del chalk paint o pintura a la tiza es otra opción para darle un aire renovador a las baldosas de tu cocina o baño. Se trata de una pintura natural que no huele y no es tóxica, por eso tiene tanto éxito. Bueno, por eso y porque el resultado es realmente bonito. Antes de aplicarla, hay que preparar la pared y dejar que se seque por completo.
Una vez realizado eso, hay que aplicar una capa de esmalte con la ayuda de una brocha o rodillo, dependiendo del tamaño de los azulejos o de la pared. Con este tipo de pintura, es importante dejar que se seque convenientemente cada capa si no queremos que el resultado sea un desastre. Es cierto que algunas personas utilizan esta técnica, pero quizá en aquellas paredes donde hay mucha humedad (como la pared de la ducha) no es conveniente utilizar esta técnica porque su mantenimiento es más delicado que otros.