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Visto en: Raúl Sánchez Architects
El día a día nos impide pararnos y secar los grifos, dejándolos muchas veces con pequeñas gotas que con el tiempo se pueden convertir en moho y óxido. Por eso, después de recoger la cocina o darnos una ducha, es recomendable secar los grifos para retirar los restos de agua y así, evitar que salgan manchas y por tanto, el grifo vaya perdiendo brillo. Esas gotas también caen al suelo, con lo que es importante cómo quitar manchas de óxido del suelo. ¡Haz la prueba y comprobarás la diferencia!