x
Visto en: Unonuevecincocero
Una de las características de lo artesanal es precisamente la libertad de colores y formas que pueden experimentar. Por eso, antes de lanzarte a encargar piezas, o comprarlas, es importante que tengas clara la paleta de colores que vas a aplicar. Los tonos tierras o beiges, son perfectos, porque siempre nos trasladan a la naturaleza y todas las buenas sensaciones que transmite. Apostar por este tono y toda la gama de marrones, nos permitirá añadir materiales como la teca, la madera natural, el bambú, etc. Y después otros más intensos en forma de textiles para la cama o el sofá, alfombras en el suelo. Esta sería la base, a partir de ahí, imagina cómo te gustaría sentirte en casa o lo que haría falta en ella para sentirte aún más a gusto.