Si hablamos desde un punto de vista decorativo, parece que los suelos de terracota tienen muy claro en qué ambientes encajar. Sí, la decoración rústica es, sin duda, la mejor de las opciones. No obstante, no es la única. Teniendo en cuenta que, en los últimos años, la mezcla de estilos es una constante, podemos entender que el suelo de terracota quede igual de bien en otros ambientes con colores y materiales diferentes al rústico.
Por ejemplo, un suelo de barro cocido con unas paredes de piedra y tonos tierra, que además use muebles de madera maciza, podría encajar en un estilo rústico. Por el contrario, si el suelo de terracota está acompañado por paredes blancas, tonos neutros y muebles de metal y madera, podríamos hablar de un estilo industrial.
Si eres amante del estilo cottage inglés, puedes incluir suelo de terracota en tu vivienda. Acompáñalo con tonos pastel, muebles de madera decapada y estampados florales. Asimismo, este suelo también podría encajar en un estilo mediterráneo. Sería tan sencillo como añadir paredes blancas, madera natural en tonos claros y tejidos blancos y azules.