Las medidas de una barra de cocina son, probablemente, el primer factor a tener en cuenta antes de elegirla. Además de la altura, también hay que tener en cuenta otras dimensiones:
- Longitud. Está sujeta al espacio disponible y a la cantidad de personas que la vayan a utilizar. Para una sola persona basta, con una longitud de 70 cm.
- Fondo. Si la barra es una prolongación de la encimera o forma parte de una isla, su fondo no podrá superar los 60 cm. Lo mismo sucede si la instalamos en la pared: el fondo debe ajustarse al tamaño y la resistencia de los soportes sobre los que descansará. Sin embargo, si la barra es exenta y actúa como península (formando una l con la encimera), se puede ampliar el fondo hasta 90-100 cm para duplicar su capacidad.
- Altura con el mueble de la cocina. Ten en cuenta la altura de los muebles de la cocina a la hora de instalar la barra. Que no haya mucha separación entre ellos, pero que tampoco te quede poco espacio.
Otro aspecto fundamental a la hora de instalar la barra es que se adapte al triángulo de trabajo de la cocina. ¿En qué consiste? según esta norma, las zonas de cocinado (placa o fuegos), aguas (fregadero) y almacenaje (frigorífico y despensa) deben estar conectadas por 3 líneas imaginarias que forman un triángulo. Estas líneas deben medir un mínimo de 120 cm (las más cortas) y un máximo de 3 m (la más larga). La barra de la cocina no debe interferir con esta estructura: lo más inteligente es ubicarla fuera del triángulo, como parte del office, el comedor informal o para separar espacios.
Tipos y estilos: a cada cocina, su barra
Además de las medidas, para elegir nuestra barra tendremos que tener en cuenta otros factores. Los más importantes son el tipo de barra y el estilo decorativo del espacio. Los tipos más habituales son:
Penínsulas de cocina. Son una buena opción para añadir espacio para comer, cocinar, teletrabajar o estudiar… también actúan como separación visual de espacios y son una buena alternativa a las islas, más grandes y costosas.
- Barras de pared. Si la cocina no es muy grande y tiene una zona de pared libre, son la mejor solución. Las barras abatibles se pueden bajar cuando no se están utilizando y aprovechar mejor el espacio.
- Barras extraíbles. Existen sistemas que permiten utilizar un cajón bajo la encimera como barra. Estos mecanismos llevan unas guías que soportan una encimera de contrachapado laminado, que se esconde tras un frontal de cajón. Para extraer la barra solo hay que tirar, pudiendo guardarla de nuevo cuando no está en uso.
- Barras de islas. Las islas de gran tamaño (con ancho de 110 cm mínimo) pueden incluir una barra en uno de sus laterales. Para ello, bajo la encimera hay que hacer un retranqueo o hueco donde colocar los taburetes.
Y según el estilo de nuestra cocina, podemos elegir entre barras minimalistas, muy actuales y funcionales; de tipo rústico, construidas en madera natural con barnices resistentes; estilo country, lacadas en blanco y con molduras; nórdicas, de madera clara y con patas finas… hay una opción para cada necesidad. Y un último consejo: si vas a reformar tu cocina y quieres incluir una barra, consulta antes a los profesionales para no equivocarte en tu proyecto.