No todos los días, ni a cualquier hora, ya sabes que hay que moderar el consumo, pero una tarde haciendo deliciosas galletas o ese bizcocho tan fácil que siempre sale bien, es otro de los placeres que nos regala el otoño. Para disfrutar del proceso, sin sufrir por la factura, si vas a darle caña al horno no abras la puerta más que cuando sea imprescindible, aprovecha el calor residual, mete varios alimentos a la vez con ventilación, y haz la receta con antelación para evitar las horas más caras.
Planifica recetas sencillas que puedes preparar en pareja, disfrutando del placer de cocinar juntos, o con ayuda de los niños. A los peques les encanta meterse en la cocina y mancharse las manos. ¿Para qué pusiste esa encimera tan fácil de limpiar? cenar en casa no solo es barato, si te lo montas bien, ¡puede ser un planazo!