El orden de estas reformas no responden a un ranking ni nada parecido. Lógicamente cada familia, cada pareja, cada casa es diferente y en unas viviendas primará antes reformar la cocina que el baño, por ejemplo. A mi parecer, la cocina es una de las estancias de la casa donde más esfuerzos deberíamos poner para que fuera cómoda, práctica y si puede ser, también bonita.
La zona de trabajo, la zona de disfrute, la iluminación, la ventilación o una buena distribución de los muebles son cosas tan importantes en una cocina que pueden cambiarnos por completo nuestra impresión de la misma. A veces, se pospone reformar la cocina porque suele conllevar un presupuesto importante pero por otro lado, es tal la satisfacción cuando tenemos la cocina soñada, que yo creo que con un poco de esfuerzo, merece la pena embarcarse en esta reforma. ¿Algunos coincidís conmigo?