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Visto en: Gomma Estudio
Si la terraza está preparada para protegernos del sol se disfruta todo el día. Invierte en una cocina exterior que pueda adaptarse en todo momento a lo que os haga falta. Por las mañanas, preparando los desayunos; a medio día y por la noche, con el picoteo o las comidas; y cuando llegue la hora feliz, ¡con las copas! si en la cocina de fuera te instalan un fregadero, una nevera (aunque sea pequeña), y un hornillo o vitrocerámica, podrás disfrutarla las 24 horas del día.