Las puertas están casi siempre abiertas. Se cierra la del baño (a ratos) y quizás alguna habitación en invierno para ahorrar en calefacción. ¿Qué necesidad de tenerlas ahí cogiendo polvo cuando se pueden eliminar muchas de ellas, o convertirlas en puertas correderas? si tu baño es enano y además la puerta choca con la bañera o la mampara de la ducha, o por más vueltas que le das no cabe un buen lavabo donde guardar toallas y objetos de aseo personal, una puerta puerta corredera es la solución. 80 cm que vas a ahorrar en comparación con una puerta normal para poder entrar al baño a tus anchas, o poner el lavabo de tus sueños. Hay modelos empotrados para los que van a hacer obra, o superpuestos para los que buscan rapidez. También de hojas muy finas de vidrio templado para que consigas metros sin perder nada de luz.