Los interiores Japandi no pueden ser nunca recargados, deben ser funcionales y muy simples. Eso significa deshacerse de trastos y detalles superfluos que sólo sirven para coger polvo. Cada objeto que pongas debe de tener una función específica. Algo que ya conocíamos del estilo nórdico y que también coincide en la decoración zen. Por tanto, ante la duda, siempre menos que más: reduce la cantidad de muebles, simplifica los que tienes. El objetivo es conseguir un salón, una cocina o dormitorio mucho más funcional y ordenado donde lo más importante es la sensación de calma y confort. Simplicidad por encima de todo, no lo olvides. Y para muestra este sencillo dormitorio con cabecero de obra y mesitas integradas en tonos muy cálidos y naturales.