La butaca "Egg" está fabricada con una técnica de la que jacobsen fue pionero: un armazón de madera contrachapada de abedul que es después recubierta de almohadillas de espuma e alta densidad tapizado con tela (originalmente lana). Se apoya en una base en aluminio pulido. Y gira a 360°. El diseño final fue fruto de una serie de prototipos anteriores que el arne jacobsen, que a modo de escultor, realizó en su taller en arcilla antes de decirse por el diseño final.
Su producción nunca fue masiva ya que requería la colocación manual del recubrimiento de la estructura. Hasta el día de hoy, la producción no supera los 10 ejemplares por semana y eso eleva su precio (de los 6.000 a los 15.000 euros según los acabados finales que hoy en día pueden ser en cuero).