Su nombre no lo puede dejar más claro. Se trata de instalaciones cuyo objeto es llevar la corriente eléctrica a los distintos puntos de luz y tomas de corriente de los inmuebles. En cuanto a lo de “vista”, nos indica que la instalación (mangueras o tuberías con cables, cajas de conexión, enchufes, etc.) va instalada directamente sobre la pared o el techo, en lugar de esconderse en rozas abiertas en la obra y cerradas posteriormente con yeso. Estas instalaciones son mucho menos habituales que las empotradas, pero poco a poco se están haciendo un lugar en los proyectos de arquitectura e interiorismo más vanguardistas.
Una instalación eléctrica vista cuenta con los mismos elementos que una empotrada. Sin embargo, estos elementos eléctricos son distintos en ambas:
- Los enchufes, cajas e interruptores están diseñados para quedar a la vista. Son más estéticos y llevan tapas practicables para poderlos abrir y cerrar. También son más gruesos, ya que necesitan espacio en los laterales para conectarse a los tubos que conducen los cables.
- En las instalaciones empotradas, los cables discurren por el interior de unos tubos flexibles llamados mangueras. En las de tipo visto, en lugar de mangueras se utilizan tuberías de metal (tubos de acero, aluminio o cobre) o canaletas de metal o plástico rígido.