El papel pintado monocromático de otros años ya no es la tendencia actual. Ahora, los papeles pintados son más sofisticados y de líneas muy sutiles y minimalistas para que los espacios ganen en elegancia.
La combinación de colores que transmiten energía, que irradian confort y alegría y armonía son por los que más se apuesta en estos momentos. Estos incluyen sobre todo los tonos naturales color tierra, pero también toda la gama de amarillos, naranjas, ocres y rojos suaves.
Los colores ocres en el papel pintado, concretamente, son muy combinadores con muebles antiguos o más clásicos y con los sofás y sillones en terciopelo o piel.
Si, por el contrario, apuestas por los naranjas y rojos suaves darás un aspecto más primaveral y fresco que quedará a la perfección en las paredes de tu comedor, de una habitación juvenil o de tu cocina.