Las puertas correderas son otra gran solución para no invadir tanto el espacio de una estancia y dar amplitud al conjunto de la vivienda.
Las hay de estilo granero, de cristal (que dejan pasar mucho la luz), de madera como si fueran la continuación de una pared, de estilo clásico (ideales para comedores); de guía externa, de fuelle… incluso, puertas correderas que son, a su vez, armarios (muy apropiadas para dormitorios).
Lo ideal es colocar este tipo de puertas entre estancias que necesitan estar conectadas o en zonas de pocos metros. Las puertas correderas empotradas en el tabique son más prácticas que las que quedan a la vista, aunque un poco menos económicas, ya que la hoja se desliza por dentro del tabique y deja la pared libre para poder instalar un mueble, por ejemplo.
Lo que está claro es que las puertas correderas aportan intimidad entre las estancias cuando éstas están cerradas y unen las mismas cuando las puertas están abiertas y está comprobado que instalándolas puedes ganar alrededor de 1,5 metros cuadrados de espacio, respecto a las puertas abatibles de toda la vida.
Con estas tres soluciones ganarás espacio en tu casa. Porque tener una casa pequeña ya no es un problema y cada vez más es una tendencia. En ciudades como nueva york, san francisco, seattle, parís, tokio o hong kong los ciudadanos compiten por tenerlas y hacerlas cada vez más atractivas y con lo único que es necesario para poder vivir con comodidad sin tener que pagar más por viviendas más grandes.