Existen dos métodos distintos de climatización, dependiendo de si el equipo lleva tubo o no lo lleva. Los climatizadores con tubo de salida al exterior funcionan de forma similar a los equipos split: el compresor interno (el condensador) absorbe el aire a través de una rejilla y lo enfría mediante líquidos o gases refrigerantes, para luego expulsar al exterior el calor absorbido. La diferencia con el aire acondicionado fijo es que estos equipos tienen el compresor en la unidad exterior, mientras que los portátiles lo llevan todo en un solo aparato interior. Un consejo: para que el funcionamiento del equipo sea correcto, es necesario limpiar los filtros de forma regular.
En cuanto al aire acondicionado portátil sin tubo, su funcionamiento es mucho más sencillo. Utilizan un depósito de agua o hielo para refrescar el aire que absorbe el ventilador, y después lo envían al ambiente. No hay necesidad de evacuar el calor sobrante al exterior.
Eficiencia de los aires acondicionados portátiles
En estos tiempos en los que miramos con lupa el consumo de energía, es muy importante elegir sistemas y equipos eficientes que nos ayuden a ahorrar (y a cuidar el medioambiente). En este sentido, la eficiencia energética del aire acondicionado portátil depende de varios factores:
- Tipo de aparato. Los climatizadores portátiles que funcionan con agua o hielo consumen muy poca energía. Son más eficientes que los que llevan compresor, pero no son tan eficaces a la hora de climatizar el ambiente.
- Número de tubos. Los equipos con un solo tubo son menos eficientes que los de doble conducto. Los segundos aprovechan todo el aire frío que generan, mientras que los primeros expulsan parte de él al exterior junto con el caliente, reduciendo la eficiencia del aparato.
- Clase energética. Para saber la eficiencia de un equipo basta con consultar su etiqueta energética. Los de clase a son los mejores: ofrecen un buen rendimiento, con un bajo consumo de energía. ¡Tenlo en cuenta!