Por su parte, la comercializadora es la encargada de venderte y facturarte el gas natural que, como usuario consumirás en tu casa, de modo que la comercializadora te emitirá facturas cada mes o dos meses. Esta empresa, a su vez, es la que paga a la distribuidora una cantidad determinada por hacer uso de su de red de distribución de gas natural.
Una vez que un instalador autorizado ha realizado la instalación de gas natural, es el turno de ponerse en contacto con la comercializadora para solicitar el contrato de suministro, propiamente dicho. En españa hay varias comercializadoras, (tanto en el mercado regulado como en el mercado liberalizado), por lo que podrás escoger aquella comercializadora que más te interese en función de las tarifas domésticas y servicios que te ofrezcan.