El problema: en muchas casas, grandes o pequeñas, un mal diseño previo puede hacer que estemos perdiendo mucho espacio en pasillos innecesarios y en general una distribución que desaprovecha el espacio y limita todo su potencial. ¿Qué se puede hacer?
La solución: plantear una reforma moderna y funcional respetando la esencia de todas las casas. Una correcta organización del espacio es imprescindible para sacar el máximo partido a la superficie disponible. Distribuye de manera inteligente el espacio y acierta con la disposición de los elementos que situemos en él. Puedes derribar paredes interiores que no sean muros de carga, previa valoración técnica, abrir vanos o incluso sustituir las divisiones convencionales por otras de cristal o correderas.