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Visto en: Gap Interiorismo
Un salón de inspiración campestre nos pide tonos que nos recuerden a la tierra. La apuesta más segura es pintar las paredes de blanco y añadir los colores del otoño a textiles y complementos: tierras, arenas verdes, ocres, grises... ¡Son bienvenidos! Colores relajantes y neutros perfectos para un ambiente de estilo rural. ¿Quieres un cambio de look instantáneo? Tapiza el sofá o las butacas con textiles más abrigados. Lino, algodón, lana, pelo... Son las telas favoritas en la estación más corta del año.