El color, las alfombras o los espejos, pueden hacer milagros. En salones de este tipo los tonos de las paredes que mejor funcionan son los claros. ¿Todo blanco? no, puedes elegir un color neutro que te guste en los laterales, y pintar la pared del fondo de un tono un poco más subido. Así se ensancha la sala. También ayudan los espejos: utiliza uno grande en la pared más larga, e instantáneamente se verá más amplio y luminoso. Con las alfombras lo tenemos fácil: o no ponemos, o podemos usar una redonda para captar la atención y romper las líneas en la zona de los sofás, o debajo de la mesa del comedor. Recuerda que cambiando las puertas batientes por puertas o paneles correderos, tendrás como mínimo 1 metro cuadrado más aprovechable para darle amplitud. Al final, lo sencillo es lo más eficaz. Jamás atiborres tu salón con muebles ni complementos en exceso. Es un consejo que nunca falla en salones de todos los tamaños y distribuciones.
¿Y tú, tienes también un salón largo y estrecho? ¿Qué idea te inspira más? nos encanta conocer vuestra opinión. Anímate a dejar tu comentario.