Las placas informativas, que destacan los detalles de la biodiversidad marina de la costa noruega, se instalarán junto al sendero que conduce a los visitantes a la entrada del restaurante. Este camino informativo teje la narrativa y te prepara para la experiencia general del restaurante, y termina en una rampa ascendente. La entrada está revestida de madera no tratada, de origen local, que eventualmente se tornará grisácea, armonizando con el hormigón. La idea según snohetta es que "en un día de mar embravecido, puedas sentir un toque de rocío fresco y salado en su cara al entrar al restaurante".
Cuando los visitantes comienzen su viaje descenderán a través de tres niveles. Desde la entrada, donde la marisma es tragada por el mar, los visitantes ingresan al área del guardarropa. A continuación, descenderán hasta la barra de champán, que marca la transición entre costa y océano. Esta transformación física es enfatizada por una ventana estrecha que corta verticalmente hacia abajo a través de los niveles del restaurante. Desde el bar, los huéspedes pueden mirar hacia abajo, donde dos largas mesas de comedor y varias mesas más pequeñas se colocan frente a la gran ventana panorámica.