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Visto en: Gramil Interiorismo Ii
Pocos colores son capaces de crear un ambiente tan glamuroso como el color vino. Ese matiz oscuro del rojo o rojo purpúreo es excepcional para crear focos decorativos. No se trata de llenar toda la casa con color vino (o sí). Nos parece mucho más interesante presentar un objeto, un elemento, más o menos grande o con más o menos presencia y situarlo en medio del ambiente. Un sillón, por ejemplo, es quizá el mejor de los muebles para llenarlo de vino, y no derramado. Además, es versátil, por lo que podría encajar sin problemas en un estilo industrial, urbano o moderno.