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Visto en: Pintura y Decoración Santiago Ruiz
Si nos vamos a lo más clásico, sin duda, nos vamos a los muros. Un muro de ladrillos bien enlucido será la forma más robusta de separar nuestra terraza del resto de terrazas. Ahora bien, las pequeñas diferencias marcan el estilo. Fijaos en este ejemplo concreto, en el que además de añadir un pequeño tejado, se juega con los tonos de color. Una opción de lo más mediterránea que puede completarse con diferentes apliques para alumbrar las noches, incluso antorchas.