Afortunadamente, son más los aspectos favorables que se encuentran cuando toca hacer balance de este material aplicado a superficies de interior, o bien para otros usos algo menos conocidos. Como por ejemplo descubrir que es posible diseñar un vestidor de pladur con todo lujo de detalles. Los repasamos:
Rápido y sencillo de colocar
Poner paredes de pladur es un trabajo rápido, al no usar mortero de cemento no es preciso esperar largos tiempos de secado. Es decir, los tiempos de ejecución de estas estructuras son menores a los de otros métodos de construcción. Para levantar estos tabiques tan solo hace falta las placas, la perfilería metálica (canales y montantes), la tornillería y cinta y pasta para masillar juntas y tornillos. Además se cortan y colocan fácilmente.
Sin apenas residuos
Como es una construcción en seco, sin tareas de enyesado ni alisado, cualquier trabajo con él será más limpio, sin apenas crear residuos. Básicamente lo que sí se producirán son desperdicios con los sobrantes de pladur al cortarlo a la medida que sea necesario, fáciles de retirar y transportar. Descubre más sobre las medidas de las placas de pladur.
Olvídate de las rozas
Los tubos y cableados quedan ocultos dentro de la cámara que forman estas placas de pladur. En concreto se pasan por los orificios o montantes de la estructura metálica que las sujetan. Solo es preciso taladrar por los puntos donde vayan a pasar y donde se vayan a colocar las llaves de paso, rejillas, cajetines, etc.
Un material ligero y adaptable al espacio
Si algo es el pladur es un material ligero frente a otras alternativas como el ladrillo tradicional. Con él es posible evitar que los forjados se sobrecarguen, teniendo en cuenta los materiales con los que está fabricado; yeso y cartón. Aligerar las estructuras de las edificaciones es importante, más aún en viviendas antiguas con varias plantas donde se persigue plantear una redistribución espacial incluyendo nueva tabiquería y trasdosados.
Además, el pladur en paredes interiores facilita diseños modulares y máxima adaptación al espacio cuando se hace una reforma donde se integran elementos y muebles con este material. Quizá dejar un vano en un tabique o hacer unas estanterías a medida.