La pintura a la tiza te permite hacer todo tipo de combinaciones en cualquier mueble viejo. Como te imaginarás la carta es inmensa, pero para ir a lo seguro te recomendamos que busques un color que combine con el resto de elementos de la estancia (el color de las cortinas, el papel de la pared, el suelo...). Los tonos pastel son los favoritos cuando buscamos un ambiente vintage encantador. Tendrás que limpiar muy bien la pieza, mirar que no tenga visitantes (importante cuando hablamos de muebles viejos), curar y restaurar si hiciera falta y a partir de ahí, empezar a pintar. Para rematar, le puedes dar si quieres cera. Se puede pintar en liso o incluso hacer estampaciones con plantillas. También usar pátinas... ¡Creatividad al poder! Aguamarina, rosa antiguo, azul cielo, ¿qué color pondrías tú? fíjate en el ejemplo: el mueble viejo se pinta de blanco mate y el fondo con un precioso y suave azul para dar profundidad y conseguir un ambiente calmado.