Aunque cada vez son más los que se animan a pintar puertas y ventanas de colores oscuros, es verdad que en su mayoría nos solemos decidir por el blanco. En viviendas de estilo mediterráneo o campestres, azules y verdes ocupan con maestría su lugar, dando como resultado también ambientes mágicos. Igual que en el caso de los muebles de la cocina, no hace falta descolgar la puerta o la ventana, ni tampoco lijar (por eso se ha hecho tan popular esta pintura), pero si buscas un acabado perfecto, tendrás que ser muy cuidadoso con el proceso y dejar secar la pintura entre capas para facilitar el agarre. De nuevo la opción satinada es la más elegida por ser más suave al tacto y tener un brillo sutil. Entre los verdes está el mint, oliva, delicado, inglés... Todos sumarán calma. En la carta de azules: el cielo de verano, naútico, escandinavo, nube. Ya sabes que el azul se asocia a la armonía.