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Visto en: Servicios Técnicos de edificación
El hall de tu casa o recibidor es el sitio perfecto en el que dejar los abrigos o zapatos. Así evitas entrar con ropa y calzado mojados o sucios de la calle. Con un fondo de escasos 30 cm ya podemos inventar un mueble o armario empotrado donde guardarlo todo. Ponle puertas de espejo y sin tiradores (con un pulsador) y pasará del todo inadvertido. Aquí lo completan con una encimera volada lacada en blanco, con cajones para dejar las llaves. Si el tuyo tampoco tiene luz natural, siempre puedes completar con más focos en el techo y un par de lámparas muy elegantes. Fíjate que no es importante si el recibidor es grande o pequeño, más clásico o moderno. La clave es aplicar una decoración práctica y equilibrada.