Especialmente en lavadoras y lavavajillas. Dependiendo del modelo se puede llegar a consumir un 20% menos de luz y algo más de un 15% de agua. ¿La gran desventaja? es que les cuesta un poco más de tiempo (pero merece la pena). Recuerda que no hace falta aclarar la vajilla antes de meterla en la máquina (es un consumo extra de agua que no necesita): basta con que retires los restos sólidos, vigiles los niveles de sal y abrillantador, y sigas las instrucciones para colocar platos, vasos, sartenes y todo lo demás de forma que quepa todo y salga impoluto. Casi todas las secadoras ofrecen también un programa ECO que no seca del todo la ropa, pero si lo suficiente para plancharla después o guardarla consumiendo de media un 25% menos de energía. Encima la ropa sale menos arrugada (¡Todo ventajas!). Recuerda que si no limpias bien el filtro de pelusas también gasta más.