x
Las cocinas abiertas con dos frentes tienen una distribución muy particular. Se trata de colocar dos tramos de encimera enfrentados. Uno, apoyado en la pared; el otro, completamente abierto al resto de la estancia, generalmente un salón o comedor. Esto permite, por un lado, tener estancias con menos tabiques, más diáfanas y luminosas, y disfrutar de una cocina mucho más amplia, conectando con el salón o comedor sin necesidad de cambiar de habitación. Si la parte que no está apoyada por la pared tiene los dos laterales libres, conseguirás una circulación óptima, pudiendo entrar y salir por estos dos espacios. Ideal para cocinas abiertas al salón pequeñas.