Olvídate de que cuanto más sucia está tu ropa, más detergente o suavizante debes usar, porque así quedará más limpia. Eso es un mito. Y realmente lo óptimo es poner la dosis adecuada en cada lavado.
Lo que habría que hacer es revisar las instrucciones y en función de la carga de nuestra lavadora más la ropa que vayamos a lavar, calcular si el jabón que echamos es demasiado y hace excesiva espuma. Si es demasiado, la próxima vez, deberás usar menos detergente.
También depende del material o tejido de las prendas a lavar. Por ejemplo, la lana, seda, acrílico o lino requieren muy poco jabón comparado con el algodón, que sí permite una dosis mayor.
Si estás a punto de comprar una lavadora, debes saber que muchas de ellas ya traen incorporada la posibilidad de dosificar el detergente y suavizante, en función de la carga, tejido y temperatura del agua, algo que hace mucho más sostenible el lavado y hacer las coladas.