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Visto en: Alejandra Otero
Las duchas calientes en invierno siempre relajan mucho, pero si el baño no cuenta con ventanas o con adecuada ventilación, la humedad del vapor se acumulará y a la larga se transformará en moho y dañará las paredes u otras partes del baño.
Un pequeño ventilador o aspirador de pared puede ser muy efectivo para evitar todo esto. Pero no hay que olvidar que también conviene, después de ducharnos o bañarnos, secar bien la bañera o el plato de ducha para retirar el vaho y las gotas de agua y evitar asimismo la formación de placas de cal.