Para no saturar el espacio, una regla que siempre funciona es escoger un número máximo de 4 colores (incluido uno neutro) para que el resultado se vea equilibrado. En el ejemplo, el color neutro es el beige del papel pintado efecto textil de las paredes. Se combina con el color madera del suelo laminado, las placas de los tableros de OSB que protegen la pared principal y los listones del techo. Ambos contrastan con el color oscuro con el que han conseguido dar más profundidad al techo. Es un espacio alargado y con escasa luz natural la iluminación juega un papel clave. Aquí se nutre de focos en el techo y tiras de LED debajo de las baldas voladas. Un despacho pequeño con una estética muy cuidada, al que han sabido sacar todo el partido.
¿Y tú, también dudas sobre la combinación de colores ideal para tu despacho? ¿Qué efecto te gustaría conseguir al decorar tu zona de estudio? esperamos que estas ideas os inspiren y encontréis la combinación ganadora.