Conocer el nivel de dureza del agua nos puede ayudar a tomar las medidas más adecuadas para evitar esos problemas derivados de la presencia de minerales en su composición. Por lo general, las aguas más duras están en la costa mediterránea y el sur de españa, mientras que en el norte y el centro esta dureza se rebaja notablemente. Sin embargo, es un dato orientativo porque la dureza del agua por localidades puede variar sensiblemente.
Cabe la posibilidad acudir a la compañía suministradora correspondiente, normalmente estas ofrecen información en sus páginas web. Además, existen buscadores que ofrecen datos de la dureza del agua por código postal o municipio. Y en la página del Sistema de información nacional de aguas de consumo se pueden obtener también datos de la calidad del agua por localidades.
Con esa información y un trabajo preventivo y de mantenimiento de instalaciones y electrodomésticos, la cal dejará de ser un problema.