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Visto en: María García
El nombre "pladur", como indicábamos antes, es en realidad una marca comercial que con el tiempo se ha convertido en una denominación común al sistema constructivo con placas de cartón-yeso o yeso laminado. Estas placas están formadas por un alma de yeso cubierta por láminas de papel a ambos lados. Las placas se cortan a medida y se fijan en entramados de rastreles de metal, formando así tabiques, muretes, trasdosados y distintos tipos de estructuras ligeras.
Ventajas:
- Es un sistema que se construye en seco, sin morteros ni argamasa. resulta mucho más limpio que la tabiquería de ladrillo, y no hay que esperar a que se seque la obra ni estar pendiente del clima o la estación del año.
- Es más rápido y menos complicado.
- Permite lograr superficies lisas y enrasadas, listas para pintar o empapelar.
- El interior de estos tabiques está hueco, por lo que es posible pasar instalaciones eléctricas y de fontanería sin tener que hacer rozas y cerrarlas después.
- Los tabiques son ligeros y se pueden levantar sobre cualquier tipo de forjado.
Inconvenientes:
- El material es más costoso que el ladrillo. Sin embargo, al instalarse más rápidamente el coste del tiempo de obra se reduce y los costes terminan siendo muy similares.
- Las placas de cartón-yeso son grandes y complicadas de manipular y transportar.
- Estos tabiques soportan menos peso que los de ladrillo. Para colgar muebles de cocina, estanterías, etc. Es necesario colocar una doble cara de pladur a ambos lados de los tabiques.
- Son menos aislantes que el ladrillo, pero se puede colocar un material aislante térmico o acústico en el interior para mejorar su eficacia.