Una vez que un técnico ha calculado los refuerzos estructurales y otras variables (profundidad máxima posible, perímetro libre, lugar ideal de colocación...) hay que pensar en los materiales más adecuados.
Entre los sistemas más utilizados para la construcción de piscinas en azoteas podemos destacar tres: el poliéster, el acero inoxidable, y el hormigón proyectado..
- El poliéster reforzado con fibra de vidrio, es una opción muy rápida de instalar aunque con limitación en las medidas y modelos. Hay que tener también en cuenta que requieren un mayor mantenimiento.
- El acero inoxidable presenta un gran nivel de resistencia y tiene una perfecta estanqueidad. El diseño presenta más grado de libertad y no necesitan un mantenimiento muy complicado. No se decoloran y son muy ligeras.
- El hormigón proyectado o gunitado es un sistema que consiste en la proyección a alta presión de hormigón que permite una total adherencia sobre paredes y suelo, lo que posibilita poder construir sobre cualquier superficie con alta resistencia. Permite ahorro en el transporte de maquinaria a la obra y personal y amplia estanqueidad e impermeabilidad necesarias para evitar fugas.
En todo caso, en azoteas es importante apostar por el doble vaso: un vaso que actúa de recipiente que contiene el agua y otro debajo que asegura evitar filtraciones a las vivienda que se encuentra en la cara inferior del forjado.
Para revestir, se puede usar baldosa porcelánica, gresite o liner, con soldaduras de alta frecuencia que se adapta a la medida y presenta gran estanqueidad.