Las ventajas de la carpintería de PVC son muchas, quizá por eso son las grandes vencedoras a la hora de realizar reformas en casa. Para empezar, hablamos de un material que tiene excelentes propiedades aislantes. El PVC en ventanas y puertas nos otorga un gran aislamiento térmico y acústico debido, principalmente, a que este material cuenta con una naturaleza “no conductora”. Esto es una ventaja por muchos motivos, pero principalmente porque vamos a ahorrar bastante en cuanto a gasto energético se refiere. Mayor aislamiento, menor gasto en aire acondicionado y calefacción.
El precio nos interesa, y mucho. ¿Es más caro que otra carpintería como la de aluminio? en realidad no; y es que si buscamos, por ejemplo, una ventana que esté a la altura de las condiciones de las de PVC, tendría que ser una ventana de aluminio con rotura de puente térmico. El precio aquí se iguala bastante.
Después de sus ventajas de aislamiento y el precio, hay que fijarse en el mantenimiento. Sabemos, por ejemplo, que la carpintería de madera en exteriores hay que cuidarla mucho. En el caso de las ventanas o puertas de PVC ese mantenimiento se reduce muchísimo. Basta con limpiarlas con un paño mojado y jabón.
¿Y su vida útil? es larguísima. Podemos decir que si cambiamos nuestra carpintería exterior y colocamos puertas y ventanas de PVC pueden aguantar hasta 50 años.