El salmón es un pescado ideal para una cena. Un producto de temporada, fácil de conseguir y asequible. Preparado sobre una cama de verduras y con una deliciosa vinagreta de miel, hará las delicias de los más exigentes por ser una cena sabrosa, fácil y muy sana. El salmón noruego se puede conseguir en prácticamente cualquier mercado, pero si no lo encuentras no pasa nada. Si es un buen salmón y está fresco, nos sirve. Y para las verduras un poco igual: si en lugar de espárragos y ajos tiernos quieres poner calabacín o acelgas, también estará rico. Esta es nuestra propuesta:
Ingredientes:
- 500 g de lomo de salmón fresco
- 1 manojo de espárragos
- 1 manojo de ajos tiernos
- 60 g de cebollas
- 100 g de tomate cherry
- 2 zanahorias
- 1/2 cebolla tiene picada
- aove
- Sal / pimienta
Para la vinagreta necesitarás:
- 3 cucharadas de miel
- 50 ml de vinagre balsámico
- 2 cucharadas de aove
Elaboración:
- Pela las zanahorias y las cortas en rodajas. Seguidamente las escaldamos en agua hirviendo con sal. Escurre y reserva.
- Corta la parte dura de los espárragos y los escaldamos también.
- Cubrimos el fondo de una sartén con aceite y doramos las verduras que hemos escaldado por separado. Deben quedar doradas y tiernas. No te pases de cocción.
- Pela y corta los ajos tiernos, y los pasas también por la sartén. Reserva las verduras.
- Ahora sazona el salmón y lo pasas por la sartén (con la piel hacia arriba), añade las cebollitas. Pasados unos minutos le das la vuelta para que la piel se tueste.
- Mientras se hace el pescado, hacemos la vinagreta: en un bol ponemos todos los ingredientes y lo batimos bien hasta conseguir una salsa fina.
- Cuando el salmón esté casi en su punto añadimos los tomates unos minutos.
- Incorpora a la sartén las verduras y la cebolla tierna picada.
- Busca un plato hondo y sirve las verduras. Coloca sobre ellas el pescado. Riega todo con la deliciosa vinagreta y decora con hierbas aromáticas. ¡Listo para disfrutar!
Si vas un poco justo de tiempo (o crees que se puede hacer tarde después preparando el plato), lo puedes adelantar. Haz todos los pasos hasta justo el momento de añadir el pescado a la sartén. Ahí te detienes. Así tendrás tiempo de arreglarte y preparar la casa (o lo que necesites hacer antes de servir la cena).