No por evidente podemos dejar de repetir que recargar un espacio es lo peor que puedes hacer si quieres que aumente visualmente su dimensión. Además, si lo piensas de verdad, no necesitas grandes cosas en un recibidor, ¿verdad? olvida los muebles enormes que solo sirven para que parezca un trastero (confiesa, nos ha pasado a todos alguna vez...) y apuesta por un mueble pequeño, sencillo y multifunción. Una pieza estilizada y de líneas depuradas, mejor sin tiradores, que sirva para dejar las llaves, algún abrigo 0 bolso y ya está. Si eres de los que prefieres descalzarte nada más entrar también puedes apostar por un mueble que tenga espacio para algún zapato y... Poco más. De hecho, los muebles zapatero estrechos también son en general una buena solución porque permiten, además, dejar cosas encima. el ojo percibirá el hall como un espacio más grande cuanto menos recargado esté, así que elije bien tu mueble ideal o, mejor, haz uno a medida en madera o incluso de obra. La versatilidad será tu gran aliada para dar con él.