Todas las noches hacemos propósito de enmienda y decidimos que vamos a recoger antes de acostarnos. Pero luego un capítulo tras otro nos seduce, llegan las cabezadas en el sofá y el paseo, casi a tientas, hasta el dormitorio. Por eso, antes de salir por la mañana es buena idea dar un repaso general y asear un poco la casa. Nada del otro mundo. Recoger restos de migas de la mesa, sacudir los cojines o darles la vuelta, arreglar las fundas de los sofás, indicar a los peques el sitio donde deben guardar sus juguetes, vaciar papeleras... Gestos sencillos y rápidos que evitan malos olores y que transmiten la sensación de orden y limpieza. Y si tienes plantas y ninguna noche te acuerdas de regarlas aprovecha para hacerlo bien temprano. Así no molestas a nadie.