Por ejemplo: el interior de los radiadores, los techos si son muy altos, esas esquinas en las que no entra la fregona, el último rincón del fondo de tu sofá. Sabemos que en la limpieza semanal haces una limpieza de "limpio sobre limpio" ligera. Pero de vez en cuando, hay que fijarse en esos otros sitios donde no solemos limpiar y que poco a poco acumulan porquería. Sírvete de plumeros específicos (con palos telescópicos y materiales que atrapan el polvo) para alcanzar donde tu mano no llega. También de todos esos accesorios de la aspiradora, que se quedaron abandonados en una bolsa y jamás usas. Haciéndolo así, es más difícil que te de pereza. ¿Has visto alguna vez las esponjas mágicas? milagros no hacen, pero si sacan muchos rayones y manchas en paredes, muebles o las gomas de tus zapatillas favoritas de lona. Las hemos probado sobre paredes blancas de pladur y puertas lacadas, y merece la pena usarlas.