Ni se te ocurra ir a por un escritorio en kit para salir del paso (te arrepentirías en cuanto lo termines de montar, y veas lo mal que queda). Si no quieres que la decoración de la sala se resienta, elige muebles o escritorios del mismo color y material que el resto de piezas del salón. Si los escoges a medida, podrás aprovechar toda su capacidad. Y de paso, añadir espacio para guardar/ocultar cosas tan poco estéticas, como los archivadores o la impresora. Vale la pena esmerarse en la decoración de despachos en casa.
Con una buena planificación del espacio, podemos decidir de antemano los enchufes que hacen falta (para las mil cosas que ahora conectamos), sin tener que andar después buscando regletas, ni otros mecanismos poco estéticos. Una mesa despejada es esencial para mantener la concentración. Sírvete de cajones, librerías, cestas, cajas, revisteros, etc. Todo el material de oficina debería estar guardado, pero a la vez, a mano.