La clave para que tu rincón de trabajo no rompa estéticamente con lo demás es seguir el mismo estilo decorativo que en el resto de la estancia. No se trata de usar muebles idénticos (como si fuera un catálogo), pero sí de hacer que pase lo más desapercibido posible.
Si no encuentras el escritorio ideal siempre puedes pedir que lo hagan de pladur o a medida (con hoja de madera o sobre de DM lacado). Debe ser un tablero lo suficientemente grueso para evitar que se deforme (entre 5-7 cm serán suficientes) y a la altura ideal para trabajar (hay que cuidar la espalda). ¿Eres muy alto o más bajo que la media? lo mejor de este sistema es que tu escritorio tendrá la altura perfecta. En cuanto a la silla, debe ser un modelo que favorezca una buena postura: que permita apoyar los codos en la mesa, que sea ergonómica... Hay modelos personalizables desde fábrica. Algunos eligen tapizarla a juego con los colores del salón para no equivocarse.