Una librería, o mueble a medida que hayas encargado en pladur o madera de DM, es una inversión para toda la vida. ¿Por qué? porque si lo diseñas bien -con el tamaño, la profundidad y una distribución lógica y práctica- será una pieza diseñada para perdurar (aunque cambies muchas veces la decoración o pongas el piso en alquiler). Un mueble de este tipo nos da mucho margen para, partiendo de su base, modificarlo. Puedes ponerle estantes, cajones o baldas. También pintarlo, o te apetece, forrarlo con madera. ¿Y no saldrá muy caro? como decimos a menudo: más valen pocos muebles y de calidad, que muchos y de dudosa durabilidad. Esta misma lección se puede aplicar a las cocinas de obra o cemento (rollo ibicenco) que cada vez se ven más, o cualquier otro mueble a medida. Quizás ahora no te lo planteas, pero si en un futuro decides vender o alquilar la casa, son cosas que suman valor, y que la harán destacar por encima de la competencia.