Al ser generalmente pequeños, elegir para ellos la distribución y muebles adecuados, puede darnos algún que otro dolor de cabeza. Sobre todo, si además tenemos que añadir un pequeño comedor. En el primer caso (sin comedor) podemos invertir en un gran sofá rinconero que se convierta en el protagonista de la estancia. También, podemos colocar dos en forma de l y completar con unos puf o un par de bucatas. Conseguiremos más sensación de espacio con un gran sofá de obra, ya sea en esquina o debajo de las ventanas (con capacidad de almacenaje) y un banco a modo de mueble bajo en el que puedas incorporar unos cojines para sentarse, puertas o cajones. Si vas a poner muchos asientos, es mejor no cargar las paredes de muebles. Mejor estanterías abiertas de obra, pladur o madera, donde puedas guardar o incluso instalar (como en la foto) una chimenea.