x
Visto en: Smlxl-design
Es fácil que a la vez que limpias, tu cabeza esté en otro lado. En lugar de eso, fíjate un objetivo específico y no tires la toalla hasta haberlo conseguido. Pequeñas victorias se pueden premiar con algo que te guste y que te haga más amena la tarea. Por ejemplo: cuando acabe con la cocina, me pienso dar un delicioso baño de espuma; o cuando haga los baños, me voy tomar una caña fresquita en el balcón... Pensar en el fin, hará que te centres en terminar pronto, y que te motives para hacerlo bien.